Mitos de la alimentación – Parte I

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Gracias al Internet tenemos una infinidad de información al alcance, esta siempre nos ayuda a aprender y conocer distintas maneras de ver el mundo.

Relacionando esto a la alimentación:

¿Cuántas veces hemos visto una lista de recetas milagrosas que nos ayudan a tener una mejor salud y condición física? Estamos seguros que lo has visto en muchísimas ocasiones, pero, ¿qué tan cierto o falso es todo esto?

Hoy queremos que conozcás algunos mitos y descubrás el por qué son falsos.

Comenzamos:

1) Eliminar todas las harinas de mi dieta es lo mejor: FALSO

Aunque no todas las harinas con iguales estas aportan entre el 50% y 60% de la energía total de tu alimentación, la cual necesita tu organismo para conservar el calor y la temperatura corporal.

Te brindan una importante cantidad de nutrientes, entre las cuáles están las vitaminas A que ayuda a la formación y mantenimiento de los dientes, tejidos blandos y piel sana; B1 fundamental para el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular; B5 la cual es un componente que genera energía a partir de las reacciones que genera con los alimentos; C que aumenta las defensas del organismo ayudando a prevenir enfermedades; E un antioxidante que ayuda a proteger los ácidos grasos; y K que forma huesos fuertes, previene enfermedades cardíacas y es parte crucial de otros procesos corporales.

2) Se pueden sustituir comidas por batidos: FALSO

Lo ideal no es convertir los batidos en el reemplazo de tus comidas, si no más bien que los utilicés como un complemento ocasionalmente.

Estos son ideales para antes o después de entrenar, o bien, como una merienda, pero nunca deben sustituir las comidas principales, ya que las verduras y frutas no proporcionan los mismos nutrientes al ser procesados. Inclusive muchos de ellos contienen grandes cantidades de azúcar agregada o los que las mismas frutas proporcionan.

3) Todas las harinas son iguales: FALSO

Existen una gran variedad de harinas, algunas son libres de gluten, una sustancia formada por proteínas que afecta el sistema digestivo de quienes son alérgicos.

Podemos encontrar harinas más ricas en proteínas que en otras, con más o menos fibra y con mayor o menor proporción de nutrientes buenos para la salud. Por eso, al momento de escogerlas para alimentar a tu familia, es importante conocer bien cada alimento en particular.

Teniendo en cuenta lo anterior, te comentamos que la harina de maíz posee una elevada proporción de fibra así como de almidón resistente, absorbe mucha agua por lo que podemos utilizar muy poca cantidad y conseguir un plato voluminoso sin muchas calorías. Además, también sirve para elaborar todo tipo de platos y no posee gluten, por lo que resulta apta para celíacos.