¡Mi hijo tiene obesidad! ¿Qué hago?

De acuerdo a uno de los últimos estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el 2013 más de 42 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.

Si tenés un hijo que enfrenta esta enfermedad, empiezá hoy mismo a revisar las actividades que hace la familia y busquen juntos una solución inmediata.

¿Cómo puedo ayudarle?

  1. Dale apoyo. Uno de los más graves errores de los padres es regañarlos y señalar solo el problema. Se les debe dar apoyo y expresarles lo importante que son para la familia.
  2. Aumentá la actividad física de la familia. Si son los que siempre prefieren salir de paseo por un helado o cualquier tipo de comida chatarra es hora de eliminar ese hábito. Empezá a reducir las actividades sedentarias y busque poner a toda la familia en movimiento. Busquen ir a parques a caminar, salir a nadar o andar en bicicleta. Además de divertirse pondrás a toda la familia a ejercitarse.
  3. Enseñale a toda la familia buenos hábitos alimenticios. Una buena alimentación sana desde la tierna edad de un niño, lo ayudará a tener una vision más equilibrada de los alimentos y de su crecimiento.
  4. Los niños nunca deben seguir una dieta rígida para perder peso, a no ser por razones médicas. Limitar que los niños coman, puede ser extremadamente prejudicial para la salud y su desarrollo.
  5. Reducí las grasas de la comida. Esta es una buena forma de cortar las calorías sin privar al niño de los nutrients esenciales que necesita. Lo podés hacer con productos lácteos desnatados, aves sin piel y carnes blancas. Recordá que es mejor la supervición de un especialista.
  6. No cortés drásticamente los dulces. A pesar de ser importante moderar el consumo de azúcar, no se debe hacer brúscamente. Tratá de eliminarlos pero no del todo.
  7. Animá a tu hijo a comer despacio. Enseñale a tener un horario para comer y que no haya ninguna presión.