Educar con amor

Nadie dijo que la tarea de una madre es un trabajo fácil, y vaya que es un trabajo que compromete los 7 días de las semana y las 24 horas al día. Sin duda la educación de los hijos es reto bastante complejo, por eso es importante conocer algunos aspectos que le ayudará a emprender este camino.Quizá el primer paso que debés considerar, es que antes de educar es esencial mirar hacia muy adentro de nosotros y reeducarnos.

Debemos saber que nuestro pasado no debe entorpecer la educación de nuestros hijos, que las situaciones cambian y no se puede comparar con la educación que nos dieron a nosotros.

Otro aspecto muy importante y que se debe de excluir, es la vieja percepción de los padres como figuras autoritarias que disciplinan a los hijos por medio de practicas que fomentan el miedo. Desarrollar una crianza desde ese punto de vista solo otorga cierto grado de sumisión a los pequeños de la casa.

Aquí te compartimos algunos consejos que te pueden ser muy útiles en el diario vivir.

¡Qué los aprovechen!

  1. Establecé una relación sana: para que el niño o niña  se sienta motivado a escuchar nuestras indicaciones es fundamental que antes confíe en nosotros y nos vea como su amigo.
  2. Establecé límites: las amenazas y fuertes castigos no ayudarán a resolver el problema. Busquemos que el niño se sienta comprendido y que debe cambiar su actitud. Un ejemplo de ello puede ser: “se qué estás muy enojado pero en esta casa no permitimos que le pegués a tu herman@ ¿Cómo podemos resolver esto?
  3. Aprendé a controlar tus emociones: recordá que sos vos el padre o la madre, sos un modelo a seguir, por cual una conducta indeseada o responder de una forma impulsiva le dará una mala imagen a tus hijos y además aprenderán a responder de la misma manera ante una situación del futuro.
  4. Sé el padre que siempre has querido ser: por último, tenés que aceptar que sos humano y siempre cometerás errores, pero lo importante es ser constantes y querer mejorar. Siempre querés lo más conveniente para tus hijos. Empezá hoy mismo a ser el padre o madre que siempre quisiste ser.