Croquetas de bacalao

Ingredientes:

250 gr de Maseca
500 gr de bacalao
2 huevos
2 dientes de ajo
1 cebolla grande o 2 cebolletas
Aceite de oliva extra virgen
50 gr de piñones (o almendras)
Perejil picado y fresco
2 paquetes de galletas tipo soda
100 ml de leche

Desalar el bacalao:

Cubrir el pescado con agua en abundancia. Los trozos grandes se desalarán durante 48 horas, con cambio de agua cada 6 horas aproximadamente. Las partes más finas se desalarán durante 36 horas, con cambio de agua cada 8 horas.

Mientras el pescado se esté desalando debe permanecer a una temperatura entre 6º y 8º C dentro de la refrigeradora.

Preparación de las albóndigas:

Desmigar el bacalao en trozos pequeños, arrancar la carne de la piel y las espinas. En una cazuela cocer con agua las espinas y piel durante 15 minutos a fuego alto, dejar reposar y luego colar.

En un bol desmenuzar las galletas y empapar en leche, dejar reposar.
Echar el bacalao desmigado a un bol grande con los siguientes ingredientes: ajo bien picadito y el perejil, probamos de sal y si es necesario añadimos un poquito. Reposar unos minutos.

Añadir a la mezcla las galletas, la Maseca y el huevo batido. Vamos mezclando y comprobamos la consistencia de nuestra masa. Agregar los piñones o almendras picadas poco a poco, mezclando hasta alcanzar una masa consistente que no se nos deshaga.

Poner aceite de oliva extra virgen abundante a calentar en una cazuela. Hacer unas bolas de masa de bacalao que no sean muy grandes; pasarlas por un poco de huevo batido (el otro que nos quedaba) y Maseca. Freír a fuego alto, hasta que estén doraditas. Colocar sobre papel absorbente.

Picar la cebolla, freír durante unos 10 minutos a fuego medio; incorporar las albóndigas a la cazuela y añadir el caldo que se hizo con los restos del bacalao, hasta que llegue a la mitad de las albóndigas. 

Cocinar a fuego medio durante 15 minutos para que vaya espesando la salsa. Dar vuelta a las albóndigas a mitad de cocción.